Una de las principales amenazas a la libre circulación, intercambio y producción de semillas por los(as) agricultores(as) son las patentes y derechos de propiedad intelectual que han permitido que los Estados reconozcan y protejan los derechos exclusivos de las corporaciones semilleras que han favorecido el monopolio y acaparamiento de la comercialización de semillas a escala global. Hoy día solo seis corporaciones controlan más del 60% del mercado mundial de semillas.

 

Ante ese acaparamiento, la ley de semillas venezolana (artículo 13) propone la creación de  las Licencias para uso libre, que obedecen a los siguientes principios:

 

  • Principio de uso: el(a) usuario(a) de una semilla libre tiene el derecho de aprovecharla de cualquier forma que considere apropiada.
  • Principio de saber: el(a) usuario(a) de una semilla libre tiene el derecho de conocer el origen de la especie y variedad, así como de los usos que otros(as) hagan de ella en el proceso de prestarle algún servicio a este(a) usuario(a).
  • Principio de elaboración: el(a) usuario(a) de una semilla libre tiene derecho a mejorar la variedad de cualquier forma que considere pertinente, siempre que no constituya un riesgo para la salud pública y para la diversidad biológica.
  • Principio de supremacía del bien común: esta licencia establece la prohibición de cobro de regalías sobre el uso de la semilla.

Derecho de mejoramiento para semillas libres: quien quiera mejorar una semilla libre, tiene el deber de explicar la mejora y las consecuencias que pueda generar dicha mejora para toda la comunidad semillera.

 

 

Para garantizar estos principios proponemos 2 vías para promover el acceso abierto de la información y conocimiento sobre las semillas locales, campesinas, indígenas y afrodescendientes:

 

  • Participación y construcción colaborativa del CONUCO, sistema de información para el intercambio de conocimientos y semillas libres.
  • Creación de una red de marcas colectivas de semillas libres que permita la comercialización e intercambio justo de semillas bajo los principios de las licencias libres, reconociendo los criterios participativos de garantía de calidad. Esta propuesta de una Red de marcas colectiva para semillas libres permitirá reconocer formalmente la calidad de las semillas de los agricultores según el sistema diferenciado que plantea la ley

    Estos rasgos distinguen a estas semillas de aquellas   producidas a partir de las normas de certificación agroindustrial que responden a otros criterios de calidad. Desde este esfuerzo se espera fortalecer los circuitos de intercambio, distribución y comercialización a precios y calidad transparentes de semillas de agricultores(as) a agricultores(as), favoreciendo diversas formas de intercambio, comercialización y trabajo colaborativo, en red.

 

En este momento, nos encontramos diseñando una propuesta de marcas colectivas para la comunidad del Sistema CONUCO.